Mercedes-Benz ha dado un paso histórico en el desarrollo de la movilidad eléctrica al comenzar pruebas en carretera con un EQS modificado equipado con baterías de estado sólido de litio-metal. Este avance, fruto de la colaboración iniciada en 2021 con Factorial Energy, representa un salto cualitativo en la tecnología de baterías para coches eléctricos.
La principal ventaja de esta innovación es el aumento del 25% en autonomía manteniendo el mismo tamaño y peso que las baterías convencionales. Mientras el EQS 450+ actual ofrece más de 800 kilómetros de autonomía con su batería de iones de litio de 118 kWh, el prototipo con batería de estado sólido promete superar los 1.000 kilómetros.
La diferencia fundamental radica en el electrolito sólido que sustituye al líquido utilizado en las baterías convencionales. Esta tecnología permite el uso de nuevos materiales como el litio-metal para los ánodos, aumentando significativamente la densidad energética hasta potencialmente alcanzar los 450 Wh/kg, frente a los 391 Wh/kg de las celdas iniciales que Factorial suministró a Mercedes en verano de 2024.
El sistema desarrollado por Mercedes incorpora un soporte de celdas flotante patentado con actuadores neumáticos que gestionan los cambios de volumen durante los ciclos de carga y descarga. Como explica la marca: “Cuando la batería se carga, los materiales se expanden, y cuando se descarga, se contraen”. Estos actuadores interactúan con estos cambios de volumen, afectando directamente al rendimiento y vida útil de la batería.
Otra mejora significativa es la implementación de un sistema de refrigeración pasiva que aumenta la eficiencia energética del conjunto, contribuyendo a optimizar el peso y rendimiento general del vehículo.
En este proyecto han participado los ingenieros de Mercedes AMG High Performance Powertrains (HPP), reconocidos por su trabajo en Fórmula 1, junto con el Centro de Competencia de Sistemas de Batería de la compañía. Los mismos expertos que contribuyeron al desarrollo del Vision EQXX han aplicado su conocimiento para transferir rápidamente esta tecnología de la competición a vehículos de producción.
Tras las pruebas en bancos de ensayo, el prototipo se instaló en el EQS modificado a finales de 2024, realizando las primeras pruebas de laboratorio en Stuttgart antes de comenzar los ensayos en carretera en febrero de 2025.
Siyu Huang, CEO de Factorial Energy, destaca la trascendencia de este logro: “Ser los primeros en integrar con éxito baterías de estado sólido de litio-metal en una plataforma de vehículo de producción marca un hito histórico en la movilidad eléctrica. Este avance demuestra que la tecnología de baterías de estado sólido ha superado la fase de laboratorio y está lista para su aplicación en el mundo real”.
En los próximos meses, Mercedes-Benz continuará evaluando exhaustivamente esta tecnología tanto en laboratorio como en carretera, un paso crucial antes de considerar su implementación en la producción en serie, consolidando así su posición a la vanguardia de la movilidad eléctrica sostenible.